A juicio “coyotes” que entregaron ilegales a Zetas
El caso fue investigado en dos fases, los primeros cinco procesados fueron individualizados en diciembre del año 2010, cuando se capturaron a los dos principales cabecillas.
El Juzgado Especializado de Instrucción A de San Salvador, decretó apertura a juicio para dos presuntos traficantes de personas a quienes la Fiscalía General de la República acusa de haber entregado, en el año 2010, a un grupo de salvadoreños a Los Zetas para que luego los asesinaran.
La representación fiscal había pedido al tribunal que Erick Francis Escobar Ramos y Carlos Ernesto Teos Parada, fueran enviados a juicio por el delito de tráfico ilegal de personas agravada.
Junto a los dos imputados aparecen mencionados los prófugos David Antonio Escobar Canales, Francis Edgardo Palacios Fuentes y el guatemalteco José María Negrero Sermeño.
En el proceso de indagación, los cinco aparecen perfilados junto a otras cuatro personas como miembros de una red vinculada al grupo criminal Los Zetas que en agosto del 2010 asesinaron a 72 migrantes, entre ellos, 14 salvadoreños que fueron puestos a la orden de este grupo irregular.
En las investigaciones, las autoridades han confirmado que las víctimas fueron contactadas para viajar a Estados Unidos prometiéndoles un viaje seguro por la cantidad de $7 mil.
Cuando salieron de El Salvador pagaron una parte y adquirieron el compromiso de cancelar el resto del dinero una vez llegaran a Estados Unidos. El adelanto lo entregaron a Teos Parada, señalado por la Fiscalía como el cabecilla de la banda.
Como jefe de la estructura, él tenía los contactos y la capacidad de mover por el territorio mexicano a cualquier cantidad de indocumentados, pues tenía línea directa con los “halcones”, es decir, los jefes de Los Zetas en diferentes estados de ese país.
Cuando salía un grupo de salvadoreños, Teos Parada viajaba en avión hacia Estados Unidos para hacerse cargo de la logística, recibirlos y cobrar la otra parte del dinero.
En el caso de los salvadoreños asesinados en San Fernando, Tamaulipas, Erick Francis Escobar Ramos, quien siempre viajaba con los indocumentados tuvo una falla: cuando llegó a México se comenzó a gastar en droga y alcohol el dinero que le habían dado como adelanto por el viaje.
Producto de ese despilfarro, se percató que ya no alcanzaba para pagar la cuota pactada a Los Zetas y optó por dejar abandonado al grupo de salvadoreños en Tamaulipas.
El grupo quedó a manos de los miembros zetas que por vengarse de la banda de “coyotes” decidieron asesinar a los indocumentados.
En la investigación, la Fiscalía individualizó a cada uno de los presuntos “coyotes” y giró las primeras órdenes de captura el 5 de diciembre del 2010 en el municipio de San Marcos. En la audiencia de imposición de medidas, la jueza decretó detención provisional para los dos principales cabecillas y emitió orden de arresto para los demás acusados.
9 La banda internacional de “coyotes” vinculada con Los Zetas estaba integrada por nueve personas, entre ellos, un guatemalteco quien es prófugo junto a otros tres salvadoreños.
Familiares de víctimas son testigos
En la fase de la investigación los familiares de las víctimas jugaron un papel importante ya que con su declaración las autoridades ubicaron a los presuntos coyotes y los demás miembros de la banda que se encargaban del reclutamiento.
Con nombre y apellido los parientes de los salvadoreños asesinados por Los Zetas han identificado a los imputados y aseguran que fueron quienes llegaron a contactarlos para que viajaran con ellos a Estados Unidos a cambio de cantidades de dinero que oscilaban entre los $6 mil y $7 mil.
Esas declaraciones han sido incorporadas al proceso y en la vista pública serán presentadas como prueba testimonial para que el tribunal las valore.
Hay otros cuatro procesados
Otros cuatro presuntos miembros de la red internacional de tráfico de personas son procesados en el Juzgado Especializado de Instrucción B. Tres de ellos fueron detenidos en junio de 2011.
Los acusados son: Mario Bladimir Ramírez Ramos, Oscar Manuel Cabrera Ramírez y Óscar Antonio Aldana Romero. En calidad de ausente también es procesado Carlos Arnoldo Ventura.
La Unidad Especializada de delitos de Tráfico y Trata de Personas de la Fiscalía asegura que con esta segunda causa ha desbaratado la red de presuntos traficantes de personas vinculada a Los Zetas.
En la investigación se ha determinado la función que realizaba cada uno en la estructura. En el caso de estos cuatro imputados, los testigos los señalan como los que se encargaban de reclutar a los clientes para entregarlos a los dos principales “coyotes”.
Con ayuda de testimonios de parientes de las víctimas se estableció que los reclutadores llegaban hasta sus residencias a convencer a las personas para que viajaran a Estados Unidos por cantidades de dinero que oscilaban entre los $6 mil y $7 mil.
La mayoría de las víctimas residían en el oriente del país, aunque también había de las zonas central y occidental.












unas partes de esto son mentiras no saven investigar(:
asegurense.!!!