Anarquistas atentan contra embajadas
Medios indican que algunos colaboradores anarquistas detenidos en Suiza podrían haber sido el motivo del ataque a sedes.
Roma (dpa)
diario el mundo
Un grupo anarquista italiano envió a las embajadas de Suiza y de Chile en Roma paquetes bomba que explotaron ayer y causaron graves heridas a empleados de las delegaciones, informaron medios locales.
El primer paquete bomba explotó alrededor del mediodía en la embajada suiza e hirió de gravedad a un empleado de esa nacionalidad de 53 años que abrió el paquete. El hombre, herido en ambas manos, fue trasladado al hospital Umberto I, donde los médicos podrían tener que amputarle la mano izquierda.
Horas después, otro paquete explotó en la embajada de Chile y también hirió al empleado que lo abrió. Según los medios, el herido fue operado y su vida no peligra, pero sí podría perder el ojo derecho.
El grupo “Federazione Anarchica Informale” se adjudicó la autoría de los ataques a través de un escrito que se encontraba en una pequeña caja junto a uno de los dos empleados que resultaron heridos.
“Hemos decidido hacer sentir de nuevo nuestra voz con las palabras y los hechos”, dice el escrito. “Destruimos el sistema de dominio”, continuaban las líneas firmadas por la “célula revolucionaria Lambros Fountas”, del grupo anarquista.
Para los investigadores italianos, las agrupaciones anarquistas ya estaban en la lista de posibles autores de los atentados.
Fountas, que supuestamente tenía conexiones con las organizaciones terroristas de extrema izquierda griegas “Lucha revolucionaria” y “Secta de revolucionarios”, murió en un enfrentamiento con la policía en marzo en Grecia.
Las dos bombas que explotaron ayer habían sido enviadas en sobres amarillos del tamaño de un videocasete. Las autoridades indicaron que el paquete que llegó a la embajada chilena fue enviado desde territorio italiano. Por su parte, el embajador chileno en Italia dijo horas después del ataque: “Lo que ocurrió en nuestra embajada fue un acto de terrorismo, absolutamente irracional y brutal”. El paquete estaba dirigido al departamento cultural de la delegación. “Nos resulta inexplicable por qué hemos sido atacados así.” “Había sangre por todas partes”, agregó el diplomático.



