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Bullying, el acoso que puede matar

Fátima Kiste
Domingo 9, septiembre 2012 | 9:13 pm

La Secretaría de Inclusión Social trabaja en la elaboración de una campaña nacional contra el acoso escolar en diversos ámbitos. Casi la mitad de los menores salvadoreños han sido víctimas de algún tipo de violencia en sus escuelas, según CEPAL.

¿Creería que una amenaza verbal o incluso un insulto recurrente pueden llevar a la muerte a su hijo? Si su respuesta es no, piénselo de nuevo. Este año, en Latinoamérica, se han reportado importantes cifras de suicidios por el acoso permanente que los menores sufren en los centros escolares.

Aunque probablemente muertes en México, Argentina o Perú suenen lejanas, el avance del fenómeno, denominado “bullying”, también trae consecuencias como la deserción escolar o el aislamiento social.

“Cualquier escuela que diga que no tiene bullying, miente”. De esta forma, Rolando Marín, el director del Colegio García Flamenco sentenció lo que considera como un problema oculto que continúa afectando a decenas de menores en los centros escolares. El colegio que dirige trabaja en una campaña para erradicar el bullying de sus instalaciones. Pretenden declararse un sitio “libre de bullying”, al capacitar a sus docentes sobre cómo tratar los casos y promover una cultura de respeto entre sus estudiantes.

“El abordaje de este fenómeno no se puede hacer de otra manera mas que sustentado en los valores, en el respeto y el reconocimiento del valor que la otra persona tiene”, añadió Marín.

Los estudios de distintas entidades, nacionales e internacionales, corroboran lo expresado por Marín. En 2011, la Universidad Modular Abierta (UMA) realizó un estudio enfocado en conocer la existencia del bullying en centros escolares de Sonsonate.

Los resultados indicaron que en el 16.8% de las escuelas había manifestaciones de acoso físico o psicológico de parte de alumnos de tercer ciclo hacia los estudiantes de años menores.  El estudio detalló que en la mayoría de ocasiones, los acosadores no actuaban por su cuenta, y cuando agredían, lo hacían preferentemente en los pasillos de las escuelas durante las horas de recreo.

“Una de las cosas más difíciles es detectarlo, porque sucede clandestinamente en un rincón donde no se mira que alguien hace una mala seña o dicen un apodo a otro”, dijo Marín. En la región, también se ha reconocido el impacto de lo que muchos interpretan como una broma, o un juego entre niños. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) presentó en agosto de 2011 un estudio realizado en 16 países latinoamericanos, incluyendo El Salvador, con alumnos de sexto grado.

Entre las conclusiones, figura el desempeño escolar inferior de las víctimas de agresión en comparación al resto de sus compañeros, especialmente en materias de lenguaje y matemáticas.

De la representación salvadoreña cubierta en este estudio, que fueron 6,346 estudiantes, el 42.5% admitió haber sido víctima en algún episodio de violencia, el 33.4% había sufrido al menos un robo y el 18.6% fue insultado o amenazado en su escuela.

“Debemos estar conscientes que cualquier persona, desde niños hasta adultos, en el colegio, en el trabajo, en cualquier parte, todos somos propensos a ser partícipes del bullying”, explicó Laura Colindres, una estudiante de primer año de bachillerato en el García Flamenco.

El combate

Enfrentar el bullying implica tomar medidas para el agresor y el agredido, según la psicóloga Sandra Castro, que trabaja diversas actividades junto a maestros, alumnos y padres de familia de este colegio.

“Al agresor tenemos que ayudarle en desarrollar sus habilidades sociales, buenas relaciones interpersonales; mientras que en el chico agredido, hay que reforzar su autoestima, su seguridad y su valor. El miedo es lo que hace que el bullying vaya en aumento”, acotó.

El trabajo con la familia también es importante, destacó la psicóloga. “Muchas veces los niños que vienen a ejercer alguna acción de bullying en el colegio son chicos que sufren este tipo de acoso en casa por parte de sus papás, cuando quieren imponer disciplina demasiado drástica”, indicó.

De parte de la Secretaría de Inclusión Social, ya se ha comenzado la elaboración de directrices para una campaña nacional anti bullying que pretende combatir este fenómeno y concientizar a las personas sobre su incidencia.

Uno de los primeros pasos, es la difusión del libro “Alto al bullying”, de los autores Julie y Andrew Matthews, que a grandes rasgos caracteriza el fenómeno, sus participantes y establece el trabajo en los valores como una herramienta clave para detenerlo.

“Bullying hay en todos los ambientes, nadie está exento. Pero en la institución educativa quizá es más evidente la oportunidad de identificarlo y ayudar”, concluyó Marín.

PREVENIR EL BULLYING

• Fomente el valor del respeto y la empatía es importante, según el libro “Alto al bullying”, pues “los niños felices y centrados no disfrutan al ver llorar a otros niños”.

• Hable con su hijo y sepa escucharlo, al generarle confianza. El miedo que caracteriza en la mayoría de casos a los niños acosados es lo que invisibiliza el problema.

• Erradique prácticas como poner apodos o acostumbrar los castigos físicos en casa. Una conducta condicionada puede generar en el futuro a un posible acosador, en base a lo que aprendió como “lo correcto”.

42 Según la CEPAL, 42 de cada 100 escolares de sexto grado en El Salvador, sufren de bullying.

15.4% En 2011, el Ministerio de Educación estimaba que el bullying tenía presencia en el 15.4% de centros educativos a nivel nacional.

 

La responsabilidad de los que callan

Además del acosador y el acosado, existe una tercera parte que interviene en el proceso del “bullying”. Se trata del testigo u observador, que tal como su nombre lo indica, es partícipe únicamente al observar el acoso del cual es víctima otra persona. Su potencial papel para intervenir y frenar los ataques sin quedarse simplemente a observar es una de las variables que las instituciones dedicadas a difundir el tema buscan reforzar.

“Los testigos a veces pueden llegar a dañar más a la víctima, porque tapan el hecho y en cambio tendrían la opción de ayudar a esa persona”, dijo Laura Colindres, estudiante de primer año de bachillerato del Colegio García Flamenco. Laura es una de las alumnas destacadas que ha aprendido sobre el bullying y sus manifestaciones, a través de las actividades que realizan en su centro educativo.

“Tenemos charlas con psicólogos, nos muestran fragmentos de películas que se asocian a los problemas de bullying, nos enseñan cómo comportarnos, cómo tratarlo y a qué personas le podemos contar para prevenirlo”, narró.

De hecho, uno de sus trabajos escolares de investigación tratará sobre el “ciber bullying”, que no es más que el acoso hecho a una persona a través de Internet. Una de las plataformas en las que esta problemática ha incrementado su incidencia, es en las redes sociales.

Laura aseguró que su proceso de investigación le ha ayudado más allá de lo académico, por su rol de testigo pasivo en el pasado.

“Me ha ayudado a saber que yo, como compañera, como hija y como hermana, puedo prevenir el bullying, por ejemplo en la parte de respetar a mis compañeros. Un pequeño apodo puede llegar a afectar emocionalmente a una persona”, acotó.

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Comentarios

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  1. Carlos dice:

    Debería existir una página web en donde exponer a quienes hacen o hicieron bullying, exponerlos con nombres y apellidos, también con fotos y sus demás datos personales como sus números telefónicos, domicilios, perfiles de facebook, etc., no importa si es que hicieron bullying hace un año o hace 40 años, deberían ser expuestos y que la sociedad los juzgue.

  2. speyes dice:

    El director del García condenando el bullying y yo que estudie toda mi vida allí y siempre tuve que sopar que me maltrataran mis compañeros, siendo conscientes de ello coordinadores y profesores.

  3. Olvidé mencionar que soy de Argentina

  4. Cuando estaba en preescolar (en un colegio privado y evangelista) era maltratado por la maestra, me tiraba de los pelos y me gritaba, eso lo tenía que soportar a la mañana y a la tarde porque iba a doble escolaridad, esto pasó a principios de 1975, yo todavía no había cumplido los 5 años. Me trataban mal debido a mi forma de ser, callado, retraído, y que no me juntaba con los demás chicos y no jugaba con nadie, los compañeritos, chicos y chicas de mi edad de 5 años, también me maltrataban porque veían como lo hacía la maestra, entonces me pegaban patadas y me tiraban del pelo, y no paraban por más que yo lloraba.
    En esa escuela me quedaba a comer, y en ocasiones la maestra me dejaba en penitencia y sin comer por no comportarme como un chico “normal”, en otra ocasión cuando estábamos en el comedor yo pedí de ir al baño, y la maestra me dijo que me hiciera encima, yo al ser chico lo tomé literalmente como hace todo chico, no entendía que me lo había dicho por decir, y me hice pis encima. Desde ese momento nunca más pedí de ir al baño en esa escuela y siempre me hacía encima. En una ocasión mi mamá me vino a buscar porque el chofer del micro no me quiso llevar a mi casa debido a que mi mamá se había olvidado de pagarle, y mi mamá me encontró todo mojado, entonces me sacó de ese colegio. Si vamos al caso, la hija de puta de la maestra que me dijo que me hiciera pis encima, me hizo un favor porque debido a que me hacía pis encima mi mamá me sacó de esa escuela. Estuve creo que dos meses, marzo y abril de 1975.
    Yo no decía nada del maltrato porque en mi mente infantil de un chico que todavía no había cumplido los 5 años, creía que mi mamá sabía lo que pasaba, porque yo veía que mi mamá y la maestra cuando hablaban sonreían, y entonces qué podía pensar yo siendo un nenito de menos de 5 años. En mi mente infantil pensaba que el maltrato era lo normal debido a la violencia que vivía en mi casa, ya que mi papá era un tipo muy violento.

    Por suerte en la escuela primaria la pasé bien (fue en otra escuela, una escuela estatal), tengo muy lindos recuerdos desde 1976 (1er grado) hasta 1982 (7° grado), la escuela primaria era mi refugio a tanta violencia que vivía en mi casa. Los compañeros que tuve en la primaria fueron buenos conmigo, al principio en primer grado me molestaban, pero tuve una maestra que les enseñó que eso no se debía hacer, y de ahí en más me llevé siempre bien con los chicos y las chicas.

    Cuando estaba por cumplir los 13 y por empezar la secundaria comencé a tener depresión más fuerte debido a la violencia que vivía en mi hogar, y al empezar la secundaria tuve que soportar el bulling debido a mi retraimiento (porque parecía un bobo), es decir que en mi casa vivía con violencia y además era maltratado en la escuela, no solamente por mis compañeros, también los docentes se burlaban de mí poniéndome apodos y humillándome delante de los demás chicos, y como me hacían bulling los docentes, los demás compañeros se habían dado cuenta de que tenían vía libre para molestarme, eso pasó cuando estaba en 1° y 2° año (1983 y 1984, a mis 13 y 14 años, lo sufrí en el mismo colegio en donde fui a preescolar en 1975, el colegio privado y evangelista, en donde se la pasaban hablando de Dios y de Jesús), y de esa escuela (en 1984) me mandaron a un psiquiatra que empezó a experimentar conmigo dándome drogas, una de nombre “lapenax” que se suministraba a las personas cuando otras drogas no daban resultado, y a mí con 14 años me la dieron de entrada, me tenían dopado y el bulling fue peor todavía, y tuve que dejar de ir al colegio porque iba a terminar loco, esa medicación que me habían dado la tomé por 2 meses, y cuando dejé de tomarla anduve mucho mejor. Después me cambié de colegio, en 2° año (que lo volví a hacer), 3°, 4° y 5° año ( 1985, 1986, 1987 y 1988, a mis 15, 16, 17 y 18 años) también sufrí lo mismo que sufrí en el colegio anterior por parte de compañeros y docentes. Éste colegio era de religión católica, y también los malditos hipócritas se la pasaban hablando de Dios y de Jesús.
    Yo de los 13 a los 18 años estaba siempre nervioso, golpeando cosas, con ataques de nervios, gritando, encerrado en mi dormitorio aislado, y a los 15 empecé a tomar, todo por el bulling en la escuela por parte de compañeros y profesores y la violencia que vivía en mi casa, hasta tuve intentos de suicidio cortándome el abdomen.
    Por más que terminé la secundaria durante muchos años tuve secuelas psicológicas, fui alcoholico, tenía miedo a todo, ataques de pánico, todo me asustaba, todo eso duró hasta 2004 cuando tenía 34 años. Hace apenas 8 años que empecé a andar “bien” (una forma de decir), ahora tengo 42, y siempre deseo que todos esos malparidos que me hicieron tanto daño sufran como me hicieron sufrir a mí, no di nombres de personas ni de instituciones porque no tengo pruebas de todo lo que conté, pero confieso que muchas veces me tiento a poner los nombres y apellidos de los que me jodieron la vida en la escuela, también los nombres de los establecimientos “educativos”.

  5. El Bullying se deriva de la palabra en inglés Bull= Toro, y si, tienen razon, estamos propensos todos, y es por falta de amor en el hogar que un agresor desarrolla habilidades para atacar a los demás. Sin embargo, no veo razon por la cual no le ayudemos, puesto que tambien es victima de las circunstancias.
    Yo creo que si en lugar de quejarnos y sentirnos victimas, busquemos en conjunto como padres de familia, como ciudadano, erradicar de raiz o al menos minimizar esta actividad. Una de las formas sería fomentando el amor en el hogar; disciplinando con amor y apoyando a nuestros hijos y compañeros y denunciando todo acto de violencia. Cuando digo que apoyemos a nuestros hijos, me refiero a ayudar a parar de tajo que sigan humillandolos, y enseñandoles a ellos el respeto y amor hacia las demas personas.Pero apoyando siempre a que hagan lo correcto, ya que hay padres que creen que con hacerse los de la vista gorda a lo malo que hacen los hijos, estan apoyando y defendiendolos, cuando consciente o inconscientemente le estan afectando su futuro y aumentando la fuerza de sus malas acciones.
    Creo yo que esta es una labor tanto de padres de familia como maestros, ciudadanos y el gobierno, levantando campañas de erradicación del bullying, porque con tristeza he visto en escuelas rurales que muchos niños con bajo rendimiento academico, tienen problemas de autoestima y autoconfianza y esto, porque en silencio sufren los acosos, humillaciones y muchas otras cosas. Me pregunto entonces, que tipo de personas queremos para el pais, que clase de personas queremos que sean nuestros hijos? Si los mandamos a la escuela, es porque queremos que sean personas de bien, que se formen academicamente y que tengan un futuro mejor. Pero, que es entonces lo que vamos a conseguir si no combatimos el bullying? Meditemos y hechemos manos a la obra, por nuestros hijos y un pais mejor. !

  6. quisiera saber q puedo hacer o donde puedo ir pq en la universidad mi hijo sufre de bullying ya no va aclases y se esta atrsando con su carrera necesito saber q hacer ayudenme

  7. Juan anaya dice:

    ¿Por que,eso de Bulling ? Hay que tener cuidado con estas formas de presentar un problema, pues a veces resulta un efecto propagandistico.Ese problema Yo lo llamaria Violencia inter personal,Violencia Interescolar,Violencia Intrafamiliar,etc Existe ese problema y siempre ha existido,es un problema de relaciones humanas. Los encargados de enseñarnos el Amor al Projimo,(amor al vecino) no lo hicieron, y enseñaron todo lo contrario. La causa de este problema, es la falta de amor. Mientras hay vida hay esperanza, dice el Proverbio.

  8. jose dice:

    el tal “bullying” es el que sufrimos todos los ciudadanos que usamos buses o andamos a pie por parte de los mareros y limosneros con garrote y de eso este gobierno ya demostro su incapacidad de acabarlo

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