CSKA deja helado al Real Madrid
El Madrid se adelantó con un gol de Cristiano, pero lamentó no haber dejado sentenciada la eliminatoria y fue castigado con un tanto en la última jugada.
El Real Madrid tiró ayer la victoria en el último minuto y se tuvo que conformar con el empate (1-1) ante el CSKA Moscú en el partido de ida de los octavos de final de la Liga de Campeones disputado bajo cero.
El equipo español no hizo grandes alardes y superó durante casi todo el partido el temor al frÃo y al césped artificial del estadio olÃmpico LuzhnikÃ. Fue un partido a la italiana, con el “General Invierno” en retirada, ya que las temperaturas no descendieron de los 4 grados bajo cero, y un campo lleno a rebosar (más de 70.000 espectadores).
El equipo blanco salió con las lÃneas adelantadas, lo que aprovechó el equipo del Ejército ruso para cogerle la espalda a la defensa visitante en los primeros diez minutos.
El CSKA golpeó primero con una internada del nigeriano Musa que se fue en velocidad de su marcador y centró para que Dzagóev rematara fuera en el corazón del área.
Las cosas se complicaron para los hombres de Mourinho a los 15 minutos, ya que su delantero centro, Karim Benzemá, tuvo que retirarse del terreno de juego lesionado.
Benzema, que abandonó el campo cojeando ostensiblemente, se lesionó al disparar desde fuera del área. Seguidamente, su sustituto, Gonzalo HiguaÃn, dispuso de la primera gran ocasión del Real Madrid al disparar dentro del área grande, pero el portero local despejó ágilmente.
A partir de ese momento, el Real Madrid maniató al equipo local, lo que se tradujo en el control absoluto del juego y el primer gol del partido. Un fallo de la defensa rusa que Cristiano Ronaldo no lo dudó y remató raso y duro con la izquierda, sin que el guardameta local pudiera hacer nada para salvar de nuevo a su equipo (m.28).
En la segunda parte, el Real Madrid salió con la intención de cerrar el partido y la eliminatoria. AsÃ, Callejón pudo marcar el segundo a los tres minutos. El técnico local, Leonid Slutski, decidió introducir varios cambios para buscar el empate. Los madridistas lamentarÃan esas oportunidades perdidas, ya que en el último suspiro un centro desde la derecha fue aprovechado por el sueco Wernbloom para empatar el partido.

















