Diplomacia a la mexicana…
El secuestro de migrantes es tratado con una diplomacia hipócrita por el gobierno mexicano. De no ser la denuncia salvadoreña, nadie se preocuparÃa por ellos.
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Me impresionó la prisa con que las autoridades mexicanas se apresuraron a negar el secuestro de medio centenar de migrantes centroamericanos. Ni se preocuparon por investigar, simplemente desmintieron a nuestro canciller, Hugo MartÃnez.
Cuando los gobiernos de Guatemala y Honduras acuerparon a El Salvador en la denuncia del secuestro, entonces los mexicanos dijeron que investigarÃan. ¡Qué vergüenza!
México ha probado ser un territorio de alto riesgo para los centroamericanos. Si no los asaltan los policÃas federales, los asaltan los pandilleros; si no los secuestran Los Zetas, los secuestrará algún funcionario local, federal o migratorio. Un verdadero infierno. El gobierno mexicano que tanto clama por sus migrantes en EE.UU., trata como ciudadanos de cuarta categorÃa a los centroamericanos que cruzan su territorio.
Una noche de éstas veÃa en CNN una entrevista con un cura mexicano que denunciaba el secuestro de los migrantes. El sacerdote, un activista a favor de los migrantes, relataba que ya estaba claro que habÃan sido secuestrados y que ya estaban pidiendo rescate a sus familiares con el descaro que los secuestradores hasta exigÃan depósitos en sus cuentas bancarias. Pero esa denuncia, decÃa el cura, no era suficiente para que las autoridades mexicanas investigaran.
Hay que reconocer la valentÃa del canciller en su denuncia. Después de lo sucedido en Tamaulipas, sabemos que cualquier cosa puede pasar a nuestros migrantes en ese paÃs. El gobierno mexicano, sabedor de los antecedentes que tenemos los centroamericanos sobre los maltratos de sus autoridades, deberÃa tener consideración y seriedad, dejar de lado esa diplomacia hipócrita y garantizar los derechos elementales de nuestros connacionales.
