El mural de Catedral
Nunca fue un diseño que realmente me gustara, no compré ninguno de los azulejos ni di ninguna colaboración para su instalación, pero llegué a apreciar muy profundamente el proceso con el cual la iglesia católica, a la que pertenezco, logró unir a los fieles para terminar un trabajo que parecÃa interminable, la Catedral Metropolitana, que allá por los años noventas todavÃa se mostraba como una estructura rodeada de andamios, sin repello, sin color, y sin diseño final y fue solo hasta después de un tremendo esfuerzo que se concluyó, pero con un determinante cambio del diseño original: El mural de Fernando Llort.
Este mural, le dio a catedral un diseño único en el mundo, la volvió salvadoreña. Ese edificio majestuoso, si consideramos su tamaño y sus portentosas cúpulas, fue concluido con algo no propio de su arquitectura, algo que nació en las pequeñas semillas del copinol, pero paso a ser un Ãcono nacional. Quizás la jerarquÃa de la Iglesia nunca se imagino lo que ese diseño puesto al frente de la sobria y muy europea catedral, pasó a significar para el pueblo, tanto católico como no católico; la revistió de originalidad y por ende de orgullo salvadoreño, el diseño de Llort, primitivo colorido, si bien fue la razón para lograr conseguir el dinero con el que se terminó de construir catedral, no era quizás, el último toque de la ornamentación; pero para los salvadoreños sà lo fue y se aceptó, se validó y se le asumió como propio, como patrimonio artÃstico.
Por lo anterior, la destrucción del mural con justificación técnica o no, ha generado dolor, tristeza, indignación y no es para menos, pues cada azulejo fue hecho a mano, pintado a mano y colocado con el amor de cada donante a la iglesia, a su fe; con entusiasmo se aceptó que ese mural decorarÃa la casa mayor de la iglesia salvadoreña, eso es a mi juicio lo más duro en este drama, lo que golpea, puesto que un pueblo entero logró estar de acuerdo y se le dio vida a ese acuerdo, por tanto no es posible que la decisión de una persona, por muy justa que sea su causa y su defensa, se haya constituido como la solución a un problema que es de todos.
Esto que reflexiono ahora creo que no debe convertirse en uno más de los problemas sin solución, al contrario, creo que debe dársele atención y salir del mismo, como nunca antes se ha salido de otros problemas, creo que siendo 2012 el año del 20 aniversario de los Acuerdos de Paz, bien valdrÃa que la Iglesia y el artista Llort, vean en esto la providencial oportunidad de un ejemplo de error, perdón, reconciliación y restauración, que tanto le cuesta encontrar a la sociedad salvadoreña.
En este pequeño pero significativo evento de la destrucción del mural puede verse la profunda realidad salvadoreña, donde cada uno quiere sobrepasar al otro, donde nadie obedece las reglas y donde la fuerza del más grande resuelve, no digamos el hecho de tratar de engañarnos entre nosotros y de buscar generar impunidad para nuestras malas decisiones, pero podemos ver la otra cara de los salvadoreños, esa que pide perdón, la del que da perdón y la del salvadoreño que encuentra salida nuevamente a sus grandes vicisitudes, esta es la hora para que el Arzobispo en nombre de la Iglesia y del Cristo mismo que amamos decida, para redimensionar este problema y convertirlo en ejemplo de respeto, tolerancia y amor cristiano, es momento para reconstruir la moral del artista de éste para incorporarse a la labor encomendada, una labor que no termina en el mural, algo que Fernando Llort ha sabido siempre aceptar. Si los salvadoreños no podemos sacar de este problema una ganancia, seremos incapaces de solventar lo más grande: la violencia, el rencor, el odio, la falta de fe y estaremos dejando que en el año de la paz recordemos solo aquello que nos llevó a la guerra.
No hay fachada, ni mural, ni decisión que pueda dejar que los hermanos se pierdan, creo que lo podemos hacer mejor, eso incluye reponer el mural y como dicen por ahà san se acabó.











enero 11th, 2012 at 3:43 AM
Uno se pregunta como el jerarca de nuestra iglesia católica ha podido enredarse de tal forma, en un tema tan pequeño; y que hasta la fecha no parece haber encontrado el camino para resolverlo, satisfactoria y definitivamente. Si esto sucede en temas intranscendentales, que capacidad tiene para entender cosas mas importantes?
enero 11th, 2012 at 4:28 PM
Rafael Dominguez, Esta bonito todo, pero Monseñor Escobar Alas fue humilde en pedir perdon a la familia Llort y al pueblo Catolico de Dios y lo felicito, pero le aseguro que los que llegaron con pancartas a protestar a Catedral irrespetando la Santa Misa, posiblemente jamas nunca habia llegada a esa casa de Dios, pero asi se empieza, por lo otro, espero ya no le den mas relevancia a reconstruir la moral de la familia Llort o a x o y persona, ya dejen de tirarle mas leña al fuego y no olviden que somos varios millones de Salvadoreños y pocos son los que protestan como si fueran …..
enero 11th, 2012 at 4:30 PM
Señores de Diario el Mundo, Con mucho respeto les solicito explicacion del por que rechazan mis comentariios a este respecto en este prestigiosos rotativo. Gracias
enero 11th, 2012 at 4:38 PM
Señores del Dioario El Mundo y selecto Pueblo lector:
Con mucho respeto les ruego aceptar mis disculpas por mi correo anterior pues fue una ligera apreciacion mia, pero me referia a un par de comentarios pasados a este respecto, pero como Salvadoreño y Catolico, me duele la terrible acusacion en contra de Monseñor Escobar Alas, Y que conste El, ni me conoce, Gracias
enero 12th, 2012 at 4:33 PM
Estoy completamente de acuerdo con Rafael Dominguez y con Miguel Villavicencio, si este señor no entiende situaciones tan sencillas como va a entender cosas mas complicadas. Por un lado si no sabia que ese mural estaba en proceso de declararlo patrimonio cultural es que no tiene la capacidad para estar en esa oficina. O por el contrario si lo sabia es un prepotente. Y me cuesta decir esto porque yo tambien soy catolicao…