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El “pajarito” de Maduro

Nicolás Maduro está desprovisto de la inteligencia, el carisma, la animalada política de la que Chávez hacía gala de manera tan natural.

Carlos A. Rosales/ Analista político
Viernes 12, abril 2013 | 9:31 pm

Benditas sean las campañas políticas. Son fuente inagotable de entretenimiento. Las campañas son como el papel: aguantan con todo. En ellas se pone en evidencia, ya sea la talentosa creatividad de los expertos en comunicación política, o la enorme estupidez de muchos personajes que pretenden hacerse pasar por líderes políticos.

Sin dudas, la tragicomedia política más entretenida a este lado del planeta en la actualidad es la protagonizada por el presidente en funciones de Venezuela, Nicolás Maduro. El plot de la misma comenzó poco después del triunfo electoral del extinto presidente venezolano Hugo Chávez Frías  en octubre de 2012.

Previendo el trágico desenlace de su lucha contra el cáncer, Chávez comenzó a enviar mensajes que anticipaban que su paso por esta vida tenían los días contados. El finado líder empezó a posicionar a Maduro como su heredero político, sugiriendo que si por algún motivo una nueva elección debía ser convocada, que los millones de chavistas debían votar por su entonces vice-presidente.

Claramente, los planes diseñados por Chávez y por La Habana para organizar una sucesión ordenada en el movimiento chavista y en el gobierno de Venezuela se vieron truncados por la manera galopante con que el teniente coronel finalmente sucumbió al cáncer que había ya carcomido lo más profundo de sus entrañas.

A pesar de las diversas contorsiones semánticas y constitucionales a que los chavistas tuvieron que echar mano para tratar de darle por lo menos un semblante institucional a la atropellada (e ilegal) imposición de Maduro como presidente en funciones, los autores del plan no pudieron evitar la nueva convocatoria a elecciones. Chávez se les murió antes de poder orquestar una toma de posesión que legitimara a Maduro como su heredero en el poder.

Tan pronto se supo de la muerte del líder ex golpista, dio comienzo un verdadero teatro de lo absurdo, con Maduro como protagonista. Su falta de carisma y astucia contrastan de manera dramática con la del extinto líder que pretende suplantar. Su comportamiento durante las exequias del difunto Chávez fue el preámbulo para la sucesión de disparates y estupideces que saldrían de su boca poco después.

Comenzó presentándose al mundo como el “hijo de Chávez” como lo anuncia sin sonrojarse en su cuenta de Twitter. En su afán de querer reclamar lo que no puede demostrar, Maduro ha tratado por todos los medios de etiquetarse con fines mercadológicos como el heredero lógico y natural del extinto ex mandatario venezolano.

Pero no le luce. Maduro ha demostrado tener muy pocas de las cualidades de quien quiere reemplazar. Maduro está desprovisto de la inteligencia, el carisma, la animalada política de la que Chávez hacía gala de manera tan natural. Por eso, Maduro cayó en la poca elegante y contraproducente estrategia de cuestionar públicamente la masculinidad de su adversario, el candidato opositor,  Henrique Capriles Radonski.

Pero, sin dudas, la cereza en el pastel hasta ahora (pasando por supuesto por la aseveración de que Chávez fue el responsable de la elección de un prelado argentino como sumo Pontífice de la Iglesia Católica), ha sido la más reciente declaración del candidato chavista de que Chávez se le presentó hace unos días en forma de “pajarito chiquitico,” para “bendecir” su campaña.

Desde entonces, el “pajarito” de Maduro ha sido inspiración de innumerables chistes y bromas a lo largo y ancho del continente. El ciberespacio y los medios de comunicación no han dejado de mofarse de la ocurrencia del presidente en funciones venezolano. Ni corto ni perezoso, Capriles no ha dejado de aprovechar las oportunidades que el “pajarito chiquitico” de Maduro le permite durante la campaña.

Todavía hay poca claridad sobre lo que pueda ocurrir mañana 14 de abril. Lo que es cierto es que durante esta campaña Maduro ha puesto de relieve las pocas virtudes que tiene como candidato presidencial y las muchas deficiencias que le acompañan como líder político. Es probable que el voto de simpatía por la muerte de Chávez finalmente le beneficie, pero también es cierto que las encuestas de opinión han comenzado a presagiar la posibilidad una sorpresa en las urnas.

  • http://SitioWeb POR UN MUNDO MEJOR

    Todo el mundo, los 360 grados de nuestro planeta ya comprendemos lo que es el neoliberalismo. La destrucción de las económias de los paises, las familias desintegradas, el ecosistema enfermo, la delincuencia va en auge, las guerras inventadas , el robo de recursos naturales,, todo gracias al neoliberalismo. Ya es tiempo que le demos una oportunidad a un nuevo modelo económico y espiritual, necesitamos tener un nuevo pensamiento sobre las cosas, empesando con vernos como elementos importantes en la producción, en la aportación de ideas, pero por supuesto que se necesita un gobierno nacional. En estas elecciones del 2014 demos una oportunidad al socialismo.

  • http://SitioWeb EL SALVADOR SOCIALISTA

    En el socialismo cabemos todos, menos los tramposos, el socialismo es la democrácia real. Los derechos, deberes y obligaciones constitucionales para los ciudadanos representa uno de los pilares fundamentales de esta democracia real. Los negocios o transacciones corruptas no caben en el socialismo. Con empresarios patrióticos y pueblo trabajador avanzaremos hasta lograr el país que queremos, no perdamos tiempo en escuchar mensajes que en el fondo se identifican con la corrupción, ese partido político nazista del mal, a estos señores le tenemos que decir adios y que Dios les de bien multiplicado todo el mal que le hicieron a nuestra querida patria.

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