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Inteligencia de Estado: de qué estamos hablando

Roberto Cañas López/Firmante de los Acuerdos de Paz
Martes 10, enero 2012 | 7:24 pm

La Inteligencia de Estado es para la defensa de la sociedad y del Estado democrático, social de derecho y los intereses nacionales.

El viernes 6 de enero fue nombrado Ricardo Perdomo como nuevo director del Organismo de Inteligencia del Estado. Menos mal que se nombró en el cargo a un civil y no a un militar como se rumoraba. El tema de la Inteligencia de Estado fue parte de los Acuerdos de Paz, la creación del Organismo de Inteligencia de Estado (OIE) como un organismo independiente de la Fuerza Armada se hizo el 27 de abril de 1991 en el Acuerdo de México.

La OIE sustituyó a la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI) situada cerca del Estado Mayor y de la Escuela Militar, suprimida por los Acuerdos de Paz, su ultimo director fue Carlos Mauricio Guzmán Aguilar, quien actualmente está procesado en España por el juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco junto a otros 19 militares a quienes se procesa desde hace dos años por el caso de la llamada Masacre Jesuita, cometida por dichos militares y en la que asesinaron a las máximas autoridades de la Universidad Centroamericana (UCA) en la cual tuvo un papel destacado la DNI.

La decisión de los Acuerdos de Paz de pasar a control civil la inteligencia de estado tiene un fundamento muy fuerte, pues durante el conflicto la DNI fue un organismo funcional de la doctrina de la seguridad nacional que consideraba a un opositor al gobierno como enemigo. La DNI se ocupaba de hacer espionaje: sus operaciones estaban orientadas a la identificación del núcleo familiar del opositor al gobierno, su información biográfica, laboral y financiera; elaboración de perfiles políticos y psicológicos, determinación de rutinas y rutas de desplazamientos; realización de seguimientos en todo el país, así como vigilancias permanentes desde puntos fijos de la residencia y el lugar de trabajo; toma de fotografías y la intervención de líneas telefónicas y verificación de movimientos migratorios, etc.

En los Acuerdos de Paz lo dejamos muy claro: El Organismo de Inteligencia de Estado está subordinado al poder civil. “La doctrina del OIE se enmarca dentro de los principios democráticos; de la noción de la Inteligencia de Estado como una función de éste para el bien comun, ajena a toda consideración política, ideológica o de posición social o a cualquier otra discriminación; y del respeto a los derechos humanos”.

La Inteligencia de Estado es para la defensa de la sociedad y del Estado democrático, social de derecho y los intereses nacionales. La Inteligencia de Estado no es para hacer inteligencia policial, la OIE no debe  cumplir funciones de investigación criminal, de eso se ocupan en la PNC, la Inteligencia de Estado está dirigida a detectar y neutralizar amenazas o riesgos contra la seguridad de la sociedad, y la información obtenida es entregada al Presidente para que sea tenida en cuenta al momento de tomar decisiones. La actividad de inteligencia de Estado requiere, como pocas, una actitud de servicio a la sociedad y a su expresión, el Estado

Es evidente que todo Estado necesita de un sistema de inteligencia eficaz para garantizar el ejercicio de la soberanía, y los intereses de la sociedad. Sin embargo, tal servicio de inteligencia debe fundarse en el respeto absoluto de los derechos humanos. La Inteligencia de Estado es una capacidad que todo Estado necesita, y debe de estar orientada a permitir una alerta temprana frente a amenazas y/o riesgos emergentes, así como también para identificar oportunidades vinculadas a los objetivos del Estado.

Según la ley de la OIE, el Organismo de Inteligencia del Estado, tiene por objeto informar y asesorar al Presidente de la República en materia de inteligencia, lo necesario para la satisfacción de los objetivos nacionales vinculados al desarrollo del país, la seguridad del Estado y la vigencia del régimen democrático, referida especialmente a todos los campos de la seguridad nacional. Se deben crear mecanismos para la  participación ciudadana en el control democrático del organismo de inteligencia de Estado, las actividades de inteligencia tienen que someterse a los mecanismos de rendición de cuentas que debe tener toda actividad estatal. Se debe controlar el monto del presupuesto que tiene a disposición la OIE y el destino de los gastos esto como mínimo.

Ojo: el organismo de Inteligencia del Estado no debe dar tratamiento de enemigos a quienes desde la sociedad levantan su compromiso y se movilizan por las reivindicaciones sociales.

 

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