La desconfianza se supera con la institucionalidad
Es triste que los partidos tengan dudas sobre el TSE, pero eso es reflejo de su propia integración partidaria.
Es una pena que la inmensa mayoría de partidos políticos que compiten en la actual carrera electoral se nieguen a dar desde ya un voto de confianza a las autoridades del Tribunal Supremo Electoral y se reserven su opinión hasta el día de las elecciones.
Las expresiones de políticos de ARENA, GANA, CN y PES, que representan a diferentes corrientes de la derecha salvadoreña, son el reflejo de una desconfianza recurrente en los magistrados del TSE, debido a su afinidad partidaria. No es un fenómeno nuevo. Hace tres años, la desconfianza estaba en la cancha del FMLN que precisamente hoy reclama que ARENA acepte desde ya, el escrutino que el TSE haga el 11 de marzo próximo.
Esta desconfianza solo puede superarse a través del fortalecimiento institucional del TSE. La reciente propuesta del ENADE de reformar la ley para que el TSE se convierta en una institución independiente y no fruto del reparto de cuotas partidarias, es el camino para superar las suspicacias y desconfianzas.
Ese reparto de cuotas partidarias es una de las consecuencias de los Acuerdos de Paz, cuando las mutuas desconfianzas llegaron a la conclusión de que solo estando las fuerzas beligerantes presentes en el conteo de votos, se podía lograr una elección “transparente”. Pero esa es etapa superada y ahora resulta que cuando el reparto de cuotas partidarias no favorece a una de las fuerzas políticas, crece esa desconfianza que buscaban combatir. El camino único es la institucionalidad.












