La dicha de ser pariente de un magistrado
Me parece demasiada coincidencia que una magistrada tenga siete parientes en el Órgano Judicial. ¿Bastantito no?
Siempre había escuchado el cuento de que en el Órgano Judicial abundaban los casos de familiares de magistrados incluidos en la mismísima planilla de la Corte Suprema de Justicia y sus instituciones. Bueno, ahora ya lo tenemos confirmado: 35 familiares de 12 magistrados son parte de la planilla, hijos, hijas, esposas, cuñados, primos, etc.
Hay casos de casos. Como los parientes que ya estaban ahí antes que los magistrados fueran electos, pero hay otros casos en el que el favoritismo es tan evidente que no hay que ser mal pensado para darse cuenta de qué se trata esto.
Una magistrada, por ejemplo, tiene siete parientes. Bastantito como para ser una mera coincidencia.
Luego viene el episodio de los viajes. Que un magistrado se gaste $82 mil en viajes -aunque diga que era para conseguir apoyos para la mismísima Corte- me suena a demasiado.
Que a otro magistrado le encante viajar a dos destinos particulares en Estados Unidos, incluyendo uno famoso por sus casinos, me suena muy extraño. ¿Será que quería aplicar alguna legislación sobre casinos por aquí?.
Que algunos magistrados hasta hayan reclamado en Corte plena el por qué se había entregado esa información a la Iniciativa Social por la Democracia es el colmo. Lo terrible es que la Corte haya escondido esos datos tanto tiempo. Es más, deberían revelar los de pasadas administraciones cuando abundaban los viajes y hasta se comía a la carta con todo y chef en algunas de esas salas.











