Las extorsiones, preocupación empresarial
Este flagelo viene afectando no solo a la población que vive en las zonas dominadas por las pandillas sino también a empresas de todos los tamaños.
Una de cada cuatro empresas agremiadas a la Cámara de Comercio e Industria de El Salvador considera que las extorsiones son el delito que más los está afectando. La cifra solo es superada por otro delito no menos grave: el robo.
La encuesta de la Cámara de Comercio, hecha a mediados de este año, arrojó que la extorsión alcanzaba el 23% entre los delitos que más les estaban afectando. El robo afecta al 43% de los socios de la gremial.
A este dato hay que sumar la encuesta a nivel nacional que en mayo de este año hizo la Asociación Nacional de la Empresa Privada y que arrojó que el 83% de los empresarios consideraba que las extorsiones se habían mantenido igual entre 2011 y 2012, a pesar de la tregua entre pandillas, mientras que un 12% aseguraba que este delito se había incrementado.
Claro, las cifras oficiales indican otra cosa. Según el Ministerio de Justicia y Seguridad Pública, las extorsiones en El Salvador han presentado una disminución de hasta un 10% en lo que va del año y asegura que el 95% de los casos de extorsiones denunciados son resueltos.
Pero lo cierto es que los empresarios y comerciantes de todos los niveles siguen sufriendo las consecuencias de la mal llamada “renta”, el modus vivendi perverso de las pandillas para mantener sus operaciones y su base social.
Mientras las pandillas no cesen esta práctica, el empresario local seguirá siendo cauto y temeroso a la hora de nuevas inversiones porque ello implicará nuevos montos de extorsiones.
