Lenta identificación de cadáveres de reos
Decenas de cadáveres presentan un alto grado de calcinación. Ello obliga a recurrir a pruebas de ADN.
La identificación de los 359 fallecidos en el incendio de la cárcel de Comayagua, en el centro de Honduras, transcurre a paso lento cumplidos hoy cinco dÃas después del siniestro, sin que además se conozcan aún las causas que lo originaron.
El último recuento del Ministerio Público, difundido este domingo en un comunicado, señala que se mantiene la cifra de 358 muertos, incluida una mujer que visitaba a su marido, mientras que los identificados suman 38 del total de 103 autopsias practicadas hasta el momento.
Al menos cinco de los diez reos ingresados en el Hospital Escuela de Tegucigalpa murieron entre el miércoles y el sábado, mientras que uno se encuentra en situación “crÃtica” y otros tres “estables”, según fuentes del mismo nosocomio.
De los 38 cadáveres identificados, al menos 19 habÃan sido entregados a sus familiares hasta primeras horas de este domingo, según el comunicado del organismo judicial.
Las autopsias están avanzando gracias a la incorporación de forenses de Chile, El Salvador, Guatemala, México y Perú, más un equipo de la Cruz Roja Internacional, dijo a la agencia Acan-Efe el portavoz del Ministerio Público, Melvin Duarte.
También un equipo extranjero, de expertos de Estados Unidos, se sumó el viernes a las investigaciones para determinar las causas del siniestro, en atención a una petición del Gobierno del presidente hondureño, Porfirio Lobo.
Autoridades locales manejan varias hipótesis: un cortocircuito o la quema de un colchón, aparte de otras versiones, ninguna confirmada, que circulan en ciertos medios locales atribuidas a supuestos reos prófugos no identificados. Los informes de la SecretarÃa de Seguridad y el Ministerio Público no registran algún preso fugado de los 852 en nómina hasta el martes, cuando ocurrió el siniestro.
Los equipos forenses trabajan durante largas jornadas en una veintena de mesas en las que practican autopsias e identifican a los fallecidos para entregarlos lo más rápido posible a sus deudos. Duarte ha dicho que la tarea de identificación es ardua.
Familias a la espera
El drama y el dolor de centenares de familiares de las vÃctimas continúa en los alrededores de la sede de Medicina Forense, en Tegucigalpa, donde esperan que les entreguen a su pariente fallecido en la peor tragedia que ha sufrido el precario sistema penitenciario de Honduras.



