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Milena Mayorga: “Renuncié al sueño de irme a México”

Lunes 8, agosto 2011 | 4:30 am

MILENAEl nombre de  Milena Mayorga comenzó a sonar hace unos 20 años, según cuenta. Tenía 12, cuando ya participaba en concursos de belleza, que se convirtieron en una clase de capatapulta para ingresar a los medios de comunicación. Mientras trabajaba como modelo para “Fin de Semana”, un programa de entretenimiento de Canal 4, hizo su llegada a Miss Universo, un concurso que la consagró como un ícono de belleza salvadoreña al quedar entre las finalistas.

 

Julia Gavarrete

Diario El Mundo

Milena Mayorga es una mujer que trata de ponerse metas y cumplir retos en su vida, dice. “Siempre ha habido retos. No siento que es un reto en la vida, porque si uno se queda con lo que hizo en el pasado, me voy a quedar pensando que ya fue lo mejor de mi vida. Y no, todavía van a venir cosas que van a sacar lo mejor de mí”, cuenta la ahora presentadora de “Milena, tu amiga”, un programa de canal 12, con el que espera sacar “algo positivo” al estar de cerca con las mujeres salvadoreñas. Esta galante expresentadora de noticias, que tras de cámaras luce su gracia y buen humor, recuerda de sus primeros pasos en televisión, su lucha por derribar “el estigma de belleza” de que una modelo no solo está hecha para las pasarelas. En fin, Milena habla de sus sueños cumplidos y algunos frustrados; además, de la etapa materna que atraviesa y que, reconoce, la ha convertido en una “persona totalmente diferente”.

 

“Milena, tu amiga”, suena a su propia marca.

Sí, aunque con “Milena Mayorga” siento que ya es una marca. Uno es una marca: cuando un cliente me busca para que yo sea la cara de su producto es porque confían en mí como vocera de opinión. Pero uno, con el tiempo, construye algo.

 

En los tiempos de concursos de belleza, ¿esperaba llegar y conseguir lo que logró?

Por lo bueno que ya  había hecho en concursos de belleza, la  gente me motivaba a que me metiera a Miss El Salvador. Ya estaba en televisión, en Fin de Semana, y el mismo señor Willie Maldonado me promovía. Fue algo que desde pequeña quise hacer. Y es que si uno va a un concurso de belleza a pasear, vas a regresar con el paseo. Pero si vas creyendo que vas a hacer algo. Además, fueron años de prepararme…

 

No fue de un mes a otro.

Exacto, exacto. Fueron años de trabajo.

 

Y con su experiencia, ¿perteneció al equipo que elige a las  representantes de belleza?

Fui parte y ayudé a hacer Nuestra Belleza el primer año. Fui parte de la organización. Les di mucha papelería, contratos internacionales, reglamentos internos. En el primer año salió Saidia Palma, Andrea Müschenborn, una rubia preciosa.

 

Le “echaba el ojo” a las jovencitas.

Sí, hay que tener ojo para elegir chicas y sacarles lo mejor.

 

Pero, entonces, ¿esperaba conseguir algo en Miss Universo?

Bueno, sí, tenía la esperanza de clasificar, pero no estaba segura. Pues, obviamente, cuando me llamaron en el top ten, me di por satisfecha con el séptimo lugar.

 

¿Cree que desde ahí se ganó cierto cariño de la gente?

Dicen, dicen, que cuando clasifiqué, la gente gritaba como cuando ha metido un gol la selección…

 

Luego ingresa a Teledos, ¿fue un  reto el formato?

Sí, súper serio. Entrevistar en vivo a los gobernantes era un reto diferente. Creo que el regresar a entretenimiento, en “Hola El Salvador”, me dio una riqueza haber estado en noticias. Y hoy, en “Milena, tu amiga”, es como un cúmulo de cosas. Este tipo de programas uno se imagina que se le dan a señoras mayores, de más trayectoria. Pero creo que mi trayectoria me respalda para poder hacerlo. Y no sé, tal vez tendré trabajo por muchos años. Ja,ja,ja.

 

Al entrar a trabajar a noticias,  sintió que debió luchar contra el imaginario de…

¿Estigma de belleza? Si, no, incluso el productor me decía: “aquí no estás modelando. ¡Quieta!”. Entonces, me llevaron a ser un robot que presentaba noticias. En una parte me quitaron mi naturalidad. La gente me decía: “¡Qué seria!”: no me permitían reírme. Y el formato de noticias tan serio, eso ya pasó de moda.

 

¿Era muy, muy serio?

Sí, por ejemplo, por medio del apuntador me decían: “Ya despidan… ¡solo adiós!, ¡solo adiós!”. Entonces, retomábamos y decíamos “adiós”. Ja,ja,ja. Una de las anécdotas que siempre una guarda: “me dijiste que dijera adiós, adiós dije”. Ja,ja,ja.

 

¿Pensó en abrirse horizontes en otros países?

Bueno, se me dio la oportunidad de irme a México, y la Miss México, Vanessa Guzmán, me dijo que me fuera con ella. Pero,  realmente, tuve que renunciar a ese sueño: les había prometido a mis padres que terminaría una carrera. Al final, decidí quedarme en El Salvador. Pero una cosa me trajo a otra. Creo que esas decisiones se deben de tomar cuando uno es muy joven, cuando uno no tiene responsabilidades.

 

Y como madre, ¿cómo se gana ese título?

Creo que mi primer hijo me enseñó a ver la vida de una forma diferente. A apreciar las cosas, más pequeñas. Y Sofía es mi realización como mujer: ver a una niña que quiere ser como yo. Tiene tres años y modela.

 

Y si su hija también quiere modelar.

Yo la dejo, el papá asaber. Ja,ja,ja. porque Sofía tiene madera.

 

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