No se puede tolerar ninguna banda armada
No se le puede dar beligerancia a ningún grupo delincuencial irregular que enarbole reivindicaciones políticas para cometer sus fechorías.
Lo que nos faltaba: la Policía Nacional Civil ha revelado la existencia de una banda armada con reivindicaciones políticas y una cadena de delitos en la zona rural de San Miguel.
Los salvadoreños ya tenemos suficiente con la violencia delincuencial, con la guerra que sufrimos y que todavía estamos pagando económica y socialmente, además de la crisis económica y una clase política cuestionada. Por eso la aparición de un grupo que se define como una “nueva guerrilla” y que parece responder al radicalismo de extrema izquierda, debe ser repudiado unánimemente por todos los sectores de la sociedad y acuerpar al Gobierno Nacional para que los combata y castigue como se merecen.
Un juez se ha limitado a procesarlos por posesión ilegal de armas, pero la PNC y la Fiscalía deben aportar las pruebas para dar un tratamiento ejemplarizante a esta banda.
Como bien han pedido la Asociación Nacional de la Empresa Privada y la Cámara de Comercio, esta banda armada debe ser investigada a profundidad, sus nexos políticos, si tienen financiamiento de alguien o algún grupo de interés afín. No se puede tolerar a dos décadas del fin de la guerra, la aparición de unos aventureros de métodos trasnochados cuando la sociedad salvadoreña es tan abierta a la pluralidad del pensamiento político.












