Policía y Fuerza Armada, objetivos de la delincuencia
Se está volviendo cada vez más frecuente el asesinato de miembros de la corporación policial o de militares.
La criminalidad no tiene límites en el país. Ya no es solo que haya más de una docena de asesinatos al día o más de 40 en un fin de semana, sino que están enfilando sus macabros objetivos en los integrantes de la Fuerza Armada o de la Policía Nacional Civil.
El mensaje es claro: la criminalidad se cree tan impune que no guarda respeto alguno por nada ni por nadie y mucho menos por la autoridad. Ayer asesinaban a un subsargento de la Fuerza Armada, el fin de semana mataban a un policía, la semana pasada otro militar, vestido de civil. La cadena de crímenes hacia los agentes del orden y los militares están en incremento proporcional a la ola delincuencial que sufrimos los ciudadanos.
Pero la gravedad de que se atente contra la autoridad es que se busca intimidar su accionar, acobardar al personal policial o militar y actuar con mayor impunidad de la que ya se hace. Es más, si los objetivos de la delincuencia en este momento son militares y policías, no nos extrañemos que el siguiente paso sean fiscales y jueces. Así sucedió en Colombia en tiempos de los grandes carteles de la droga y en algunas zonas de México aún ocurre.
De manera que es vital hacer investigaciones efectivas contra estos criminales, darles castigos ejemplarizantes y no amilanarse ante ello. Por el contrario, enfrentar decididamente a esta ola delincuencial es la única forma de detenerla y de recuperar una paz social que nos roban a diario y salvar vidas valiosas que nos arrebatan de la manera más violenta.













