Poniendo en peligro el futuro
El acoso de los pandilleros a estudiantes y maestros, pone en riesgo el futuro de aquellos que quieren una mejor vida.

El asesinato de una maestra ayer en Mejicanos ilustra la gravedad que la violencia hacia los centros escolares está empeorando debido a que las pandillas los han convertido en verdaderos campos de batalla.
Las imágenes del crimen eran conmovedoras. La hija de la maestra Berenice Aguilar tuvo un ataque de nervios tras presenciar la muerte de su madre.
Después de aquel asesinato de tres maestros en la zona de Opico, no había habido un ataque tan alevoso hacia alguien del magisterio. Una de las tesis que manejaba ayer la Policía era que los pandilleros atacaron a la maestra porque vivía en la zona controlada por la banda rival. Es decir, la misma razón por la que matan a los estudiantes. Solo en la lógica perversa de los criminales puede esto suceder.
Es terrible lo que está pasando en las escuelas e institutos públicos. Los padres de familia están ante el dilema de formar a sus hijos para que tengan una mejor vida que la que ellos lograron y alejarlos de las pandillas. Pero esas mismas pandillas llegan hasta los institutos y acosan a los jóvenes. Un círculo vicioso de alto riesgo y que no parece tener remedio a corto plazo.
Los centros escolares necesitan paz, necesitan tranquilidad. Los jóvenes son nuestro futuro como nación y su futuro pasa precisamente por educarse, por formarse para tener una mejor vida en beneficio propio y en beneficio de todo el país. Pero las pandillas ponen en peligro todo ese futuro, individual y nacional. Eso es lo que debe preocuparnos más.







