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Profesión militar, democracia, conspiración

Álvaro Calderón /General retirado
Viernes 31, mayo 2013 | 9:35 pm

La seguridad nacional, en la relativa paz en que vivimos está orientada al desarrollo nacional cuyas amenazas son la delincuencia, narcotráfico, desastres y la inestabilidad.

Lo militar es un tema de mucho interés en universidades, en centros especializados de investigación, medios de comunicación y de personas dedicadas al estudio de este tema, que  es en definitiva ideológico, pues lo que  trata es de la organización, defensa y coercibilidad del Estado. Estos temas se estudian en Seguridad Nacional y Defensa Nacional, son estudios superiores del nivel político-estratégico ya que tratan sobre la supervivencia del Estado, de sus amenazas y de cómo la Defensa Nacional los neutraliza, la responsabilidad de estas funciones son del gobierno, su estudio es para oficiales superiores con el grado de mayor a coronel y se comparte con profesionales civiles que así lo soliciten; para oficiales subalternos los cursos se basan en el estudio del nivel táctico, operativo y estratégico, complementados con materias jurídicas, de administración y humanísticas; como vemos, el sistema educativo de la FA es para toda la carrera militar combinado con el sistema de ascensos al grado inmediato superior.

La izquierda, suele referirse al estudio relativo a lo militar como  Fuerzas Armadas democráticas, éstos con el objeto de tratar de modificar y cambiar el sentido, fines y misión constitucional de la Fuerza Armada, afectando su disciplina, su moral y su doctrina, ya que esta institución es el factor último de la seguridad, existencia y vigencia de la Constitución, según sea el criterio de las autoridades civiles, razón por lo que se busca su neutralización bajo el amparo del sistema democrático.

Debemos de tomar en cuenta que si por vía de la interpretación constitucional, tendenciosa, puede crearse una doctrina primero, para luego una opinión pública desfavorable a la Fuerza Armada,  afectará a la política de defensa y de seguridad nacional de nuestro país ya que se generan vulnerabilidades que los enemigos del Estado explotan.

La  guerra y los conflictos  son una realidad y su erradicación es una utopía, pues siempre existirán amenazas a la soberanía del Estado, tanto internas como externas; entonces, cuando se materializa la seguridad nacional y cuando se ha restaurado el orden, aquellos que la han alterado claman contra la institucionalidad de la FA, definiéndola como una institución “represiva”, cuando ésta ha sido la que ha contrarrestado las agresiones a la democracia.

Ahora la seguridad nacional en la relativa paz en que vivimos está orientada al desarrollo nacional cuyas amenazas son la delincuencia, narcotráfico, desastres y la inestabilidad que generan quienes aún piensan que los cambios sociales tienen que ser por vía de la revolución violenta, utilizando la dialéctica marxista.

La FA es jerárquica, un militar no debe murmurar del servicio, de sus haberes, ni de la calidad del rancho(alimentación), se nos ordena nuestro destino laboral a diferentes guarniciones, no elegimos nuestros mandos, no expresamos lo que se nos ocurre, se restringe nuestra movilidad, convivimos en masa y en todo caso la permanencia del sector profesional en la institución es vocacional y voluntaria, no la podemos tildar de tiránica ni despótica porque el mando está regulado por leyes, no es una institución democrática pero convive con la democracia, defendiéndola y respetándola con vínculos cordiales, de servicio con la sociedad y la subordinación a la autoridad civil legalmente establecida siendo su máxima expresión la subordinación a un Comte. Gral.  del sector civil. La democracia es garantía para la superación profesional de la FA. Otros temas a tratar por los teóricos del socialismo en la situación que analizamos, es la desmilitarización de la sociedad, debemos diferenciar conceptos básicos, tales como  militarismo, el cual constituye una especie de mala cultura, nace en la política y adapta deformadamente la cultura militar al sector civil; militarización constituye una situación excepcional, es aquella en la  que se coloca a una persona(s), o instalación bajo la jurisdicción militar y SE LE DA DE ALTA, las relaciones civiles- militares dándole más protagonismo al sector civil en asuntos técnicos-militares, la diferenciación entre civiles y militares es puramente funcional porque todos pertenecemos a una misma sociedad, en la modernización de la FA se veta y critica la compra de equipo cuando ésta es seguridad  del Estado, se exalta la apoliticidad, la subordinación al nivel político, la no deliberación y otros principios que han sido siempre doctrina militar y que son necesarios para la institución que  cautela los elementos constitutivos del Estado.

El neo comunismo previo a un enfrentamiento armado aconseja un trabajo  intelectual (Gramsci) desarrollando estos conceptos mencionados, por lo que solo el cultivo de nuestros valores y virtudes militares, mantendrán en nuestros soldados la convicción y el honor de ser un militar salvadoreño al servicio de la nación y el Estado.

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