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¿Quién será el próximo papa?

Una vez conocida oficialmente la renuncia de Benedicto XVI al mando de la Iglesia Católica, la lista de posibles sucesores se engrandece.

El Vaticano (EFE/agencias).
Lunes 11, febrero 2013 | 11:09 pm
(De izquierda a derecha) Timothy Dolan,EE.UU., 62 años; Leonardo Sandri, Argentina, 69 años; Joao de Aviz, Brasil, edad 65 años; Marc Oueillet, Canadá, 68 años; Gianfranco Ravasi, Italia, 70 años; Christoph Schoenborn, Austria, 67 años; Odilio Pedro Scherer, Brasil, 63 años; Angelo Scola, Italia, edad 71 años; Luis Tagle, Filipinas, edad 55 años; Peter Tukson, Gahna edad 64 años

(De izquierda a derecha) Timothy Dolan,EE.UU., 62 años; Leonardo Sandri, Argentina, 69 años; Joao de Aviz, Brasil, edad 65 años; Marc Oueillet, Canadá, 68 años; Gianfranco Ravasi,
Italia, 70 años; Christoph Schoenborn, Austria, 67 años; Odilio Pedro Scherer, Brasil, 63 años; Angelo Scola, Italia, edad 71 años; Luis Tagle, Filipinas, edad 55 años; Peter Tukson, Gahna edad 64 años

La renuncia de Benedicto XVI abrio ayer una nueva etapa en la Iglesia católica y da comienzo a un complejo proceso de elección de su sucesor, en el que varios nombres de cardenales se perfilan con más posibilidades de ser elegidos, entre ellos algunos latinoamericanos.

Timothy Dolan, (Estados Unidos, 62 años) se convirtió en la voz del catolicismo estadounidense tras ser nombrado arzobispo de Nueva York en el 2009. Su humor y su dinamismo han impresionado al Vaticano, donde suelen faltar esas características. Pero los cardenales son cautos ante un “Papa de una superpotencia” y su estilo efusivo podría ser demasiado estadunidense para algunos.

Leonardo Sandri (Argentina, 69 años) es una figura “transatlántica”, nacido en Buenos Aires de padres italianos. Tuvo el tercer puesto en importancia en el Vaticano como su jefe de gabinete entre el 2000 y el 2007. Pero carece de experiencia pastoral y su labor supervisando a las iglesias orientales no es una posición de poder en Roma.

Joao Braz de Aviz (Brasil, 65 años) llevó un aire fresco al departamento vaticano de congregaciones religiosas cuando asumió en el 2011. Apoya la preferencia por los pobres en la teología para la liberación latinoamericana, pero no los excesos de sus impulsores. Su perfil bajo podría jugarle en contra.

Marc Ouellet (Canadá, 68 años) es en la práctica el principal director de personal del Vaticano como jefe de la Congregación de Obispos. Alguna vez dijo que convertirse en Papa “sería una pesadilla”. Aunque está bien conectado, el laicismo amplio de su Quebec natal podría resultarle un punto negativo.

Gianfranco Ravasi (Italia, 70 años) ha sido ministro de Cultura del Vaticano desde el 2007 y representa a la Iglesia en los mundos de las artes, la ciencia, la cultura e incluso ante los ateos. Este perfil podría perjudicarlo si los cardenales deciden que requieren a un pastor experimentado más que otro profesor.

Christoph Schoenborn (Austria, 67 años) es un ex estudiante del Papa Benedicto XVI . El arzobispo de Viena figura como papable desde que editó el catecismo de la Iglesia en la década de 1990. Pero algunas posturas cautelosas en materia de reformas y el fuerte disenso de parte de algunos clérigos austriacos no lo favorecen.

Odilo Pedro Scherer (Brasilia, 63 años) se ubica como el candidato latinoamericano más fuerte. Arzobispo de Sao Paulo, la mayor diócesis en el mayor país católico, es conservador en su nación, pero en otras partes resultaría moderado. El rápido crecimiento de las iglesias protestantes en Brasil podría no beneficiarlo.

Angelo Scola (Italia, 71 años) es un arzobispo de Milán, una plataforma para el papado, y es la principal apuesta de muchos italianos. Experto en bioética, también conoce el Islam como responsable de una fundación para promover el entendimiento entre cristianos y musulmanes.

Luis Tagle (Filipinas, 55 años) tiene un carisma que se suele comparar con el del fallecido Juan Pablo II.

Peter Turkson (Ghana, 64 años) es el principal candidato africano. Jefe de la oficina de justicia y paz del Vaticano.

¿Cómo se elige al papa?

La elección de un papa es un ritual de larga tradición que está regulado hasta el más mínimo detalle. Juan Pablo II lo reformó en 1996 en su escrito “Universi Domini Gregis”.

¿Quién elige al nuevo papa?

Los cardenales menores de 80 años, también conocidos como electores. En estos momentos son 118,  de 48 países. Europa ostenta la mayoría entre los cardenales electores, con un total de 62, seguida de América Latina, con 19.

¿Cuándo se celebra la elección?

El cónclave para la elección del sucesor debe celebrarse como muy pronto 15 días después de la muerte o renuncia del papa y como muy tarde veinte. La elección se celebra en la Capilla Sixtina del Vaticano.

¿Cómo es la inauguración del cónclave?

Los cardenales celebran por la mañana en la basílica de San Pedro una misa “Pro eligendo Papa”. Por la tarde, se visten un roquete y cantan el “Veni Creator” en la Capilla Paolina para pedir la ayuda del Espíritu Santo. Más tarde entran en la Capilla Sixtina.

¿Cuánto tiempo dura la elección?

La elección puede durar horas, días o semanas. El primer día del cónclave sólo hay una ronda electoral. Después cuatro por día. Si la elección se prolonga varios días, se realizan pausas de reflexión.

¿Qué mayoría se precisa para la elección ?

Primero es necesaria una mayoría de dos tercios y si la elección no se produce durante varios días, se puede elegir por mayoría absoluta. A esta segunda modalidad se puede recurrir como muy pronto a partir de la trigésima ronda electoral. A partir de entonces, se puede celebrar una elección en la que sólo salgan a votación los dos favoritos.

¿Quién propone a los candidatos?

No hay ningún candidato ni tampoco campaña electoral. Cada cardenal escribe en una papeleta el nombre de aquel que cree que debería salir elegido “según la voluntad de Dios”. Votación tras votación se va perfilando entonces el favorito.

¿Pueden votar también cardenales enfermos?

Sí, pero tienen que poder quedarse en el Vaticano durante todo el cónclave. Entre los cardenales hay tres “infirmarii” encargados de los enfermos. Si los enfermos están en cama, los “infirmarii” van a recoger la papeleta y la depositan en su nombre en la urna.

¿Es la elección pública?

No, se produce a puerta cerrada en medio de un gran hermetismo (cónclave = con llave). La Capilla Sixtina es registrada por expertos en busca de micrófonos o cámaras de televisión ocultas. Las grabadoras están también prohibidas. Durante el cónclave, los cardenales electores no tienen permitido telefonear, ni recibir correspondencia, ni leer el diario, ni ver la televisión. Además, se comprometen a guardar silencio sobre todo lo hablado durante el cónclave.

¿Cuándo se anuncia la elección del papa?

Poco después de la elección. Se puede reconocer porque de la chimenea de la Capilla Sixtina sale humo blanco al quemarse las papeletas. Antes, cuando las rondas electivas concluyen sin la elección de un pontífice, las papeletas se mezclan con pez, de manera que al quemarse emiten un humo negro.

¿Cuándo se presenta el nuevo papa en público?

Tras la elección, el decano del colegio cardenalicio pregunta al elegido si acepta el cargo y con qué nombre quiere gobernar. Los cardenales le juran obediencia, se reza una oración de acción de gracias y el llamado “cardenal protodiácono” presenta al nuevo papa en la Plaza de San Pedro con la fórmula “Habemus papam”. El nuevo pontífice se presenta entonces ante la multitud.

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