Su primera cucharada
La papilla debe ser rica y nutritiva
Conforme el bebé crece su aparato digestivo madura y requiere de nuevos alimentos para incorporarlos a su dieta diaria. Los pediatras aconsejan empezar a darles alimentos sólidos a los seis meses, pero sin abandonar la lactancia materna.
La alimentación en el primer año de vida del bebé es fundamental para desarrollar su potencial genético y apropiarse de la conducta alimenticia que tengan sus padres. Si los papás comen bien, los niños aprenderán a comer sanamente.
La niñez primera es la época propicia para la formación de una adecuada conducta alimenticia, pues evita que se presenten trastornos como el rechazo alimentario o la inapetencia, que puede producir retrasos en el
crecimiento y desórdenes de nutrición en la niñez y en la adolescencia.
Al inicio, es mejor combinar solamente dos alimentos, sean estos frutas o verduras. Conforme pasen los días, podrá integrar otros, a razón de uno nuevo cada tres días.
Antes de empezar con la alimentación complementaria, es recomendable tener en cuenta qué alimentos debe descartar de la dieta del bebé y así evitar alergias o malestares. Ármese de paciencia porque no es un proceso rápido ni fácil ni limpio.
Lo más probable es que el bebé rechace cualquier sabor nuevo, especialmente si no es dulce. Son necesarios entre ocho y diez intentos antes de que acepte un sabor que le es desconocido.




