Una campaña electoral muy superficial
La inmensa mayoría de los candidatos no propone solución a los graves problemas que sufrimos los salvadoreños.
Falta menos de un mes para que los salvadoreños acudamos a las urnas para elegir una Asamblea Legislativa y a los 262 alcaldes del país y la campaña electoral sigue centrada en actos superficiales y escasas propuestas de fondo.
La campaña parece, hasta ahora, un anecdotario folclórico en el que abundan las señoritas de trajes ajustados y los regalos de cualquier cosa que se nos pueda ocurrir: desde flores, hasta frijoles. Demás está decir que el recuento de promesas parece sacado de una colección de cartas navideñas infantiles, sin mayor sustento, sin mayor estudio sobre sus viabilidades, simplemente ofrecer por ofrecer con tal de conquistar el favor del votante.
Es impresionante cómo algunas propuestas son tan ilógicas y no se corresponden con las facultades que tienen los legisladores. Pero siguen repitiendo slogans que mencionan a Dios o la Patria, haciendo juramentos que sabemos que se los llevará el viento. Otros se centran en criticar lo hecho por sus adversarios e irónicamente, ofrecen lo mismo.
Los salvadoreños tenemos profundos problemas de seguridad y nuestra economía y finanzas públicas no pasan por el mejor momento. De igual manera, las inversiones tan urgentes y necesarias, no llegan. Son esos los temas que queremos oir los salvadoreños, saber cómo contribuirán a combatir la criminalidad, cómo atraerán inversiones y cómo mejorarán las finanzas públicas. Pero mientras tanto, hay mucho ruido y pocas nueces, mucha cara maquillada y poco sustento.














